martes 3 de enero de 2012

TANTO TALENTO JUNTO




Seremos inolvidables. Pasaremos a la historia como la generación que más escritores tuvo, y también como la que más imbecilidades escribió.

4 comentarios:

Melvin Rodríguez Rodríguez dijo...

Será triste sí, lo que me pregunto es: ¿cuáles escritos serán considerados imbéciles en el futuro y cuáles no?

De todo no hay certeza, sólo el tiempo y el público es el que decide. Nos toca crear lo mejor que podamos porque el arte es libre, quizá en un futuro nuestras imbecilidades sean clásicos. O tal vez esos que grandes escritos se disuelvan en el olvido colectivo.

Así es como Cervantes terminó siendo más famoso que el Fénix de los ingenios, y eso que ambos eran buenos escritores. Hasta El señor de los anillos fue criticada en su tiempo.

Sólo el tiempo decidirá, lo que está mal hecho o tiene poca relevancia para la experiencia humana se olvida. Lo que impacta nuestra vida más allá de una moda o diversión se queda para siempre. LATAZADECUENTOS.BLOGSPOT.COM

Orlando Romano dijo...

Hola, Melvin. Coincido con vos, el tiempo y el público son los jueces finales. Pero el texto que publiqué sólo pretende reflejar la cantidad inatajable de escritores que nos rodean. Parece que todo el mundo escribe, y los congresos y mesas de lecturas ven como esta marea los inunda y los ahoga. En su tiempo libre, nadie encara la empresa de tocar el piano, o el violín o el patín sobre hielo (todo un arte), La enorme mayoría se inclina por las letras, por el solo hecho de saber leer y escribir. Obviamente, de tanta cantidad saldrá algo valioso. Algo bueno en un billón, no está mal. A seguir creando.

Melvin Rodríguez Rodríguez dijo...

Tal inclinación a las letras se debe al respeto y la admiración que se tiene al arte de escribir. La literatura es vista como un arte superior e intelectual, y en este mundo tan hambriento de fama muchos errados la buscan por las letras, otros por la música pop y otros por la actuación. El problema es que estas últimas generaciones somos las generaciones microhondas, en 30 segundos queremos ser artistas, famosos, delgados, etc. Por eso se olvida la práctica, el entrenamiento (sea autodidacta o no), la observación de los grandes que nos preceden, el respeto al público, etc. Todo lo cubren con que ese es su estilo y si no entiendes estás mal, que su estilo es diferente y no clásico. Pero aquellos que olvidan dichos conceptos están destinados al olvido y eso está más que probado. Porque romper las reglas sin saberlas se llama hacer disparates.
Entre las varias cosas que hago soy pintor. En la pintura ha ocurrido lo mismo. Cualquiera hace tres manchas con una explicación rebuscada de tres horas y lo llaman pintor. Sin embargo, sus cuadros son irreconocibles y no tienen el estilo de grandes como Bouguereau, Goya y El Greco. Son pues, pinturas que pasan sin pena ni gloria porque nada transmiten.
Olvidemos dicha preocupación, que se preocupen aquellos que no se toman esta profesión en serio.
¡A crear!

Sergio Cossa dijo...

¿Te pusiste a pensar, Orlando, que tal vez hasta podemos ser la última generación que escribió?
:)
¿Cómo será el libro en unos años? ¿Existirán libros y lectores, tal como los concebimos ahora?
Todo un tema. Da para un micro, ya me pongo.