viernes, 21 de agosto de 2009

UNO MISMO



Nadie fue tan feliz como ella en su soledad. Tenía una imaginación encendida y las manos suaves.

8 comentarios:

SIL dijo...

Ese tipo de felicidad extrema, sólo se logra con los dos requisitos que nombraste, y en la más íntima de las soledades.
GREAT !!!
Un beso.
;)

sedemiuqse dijo...

vestida de bosques. La soledad es libertad.
besos y amor
je

siempreconhistorias dijo...

Bellísimo

Orlando Romano dijo...

Queridas amigas, mil gracias por pasarse por aquí y acompañarme. Vaya un fuerte abrazo para ustedes.

DT dijo...

Hola Orlando muy buena tú pagina, Saludos, Rubén un amigo de la infancia

basiliopc dijo...

Enhorabuena por tu blog Orlando. Esperamos más textos (y con más frecuencia)
Un abrazo. Basilio.

DT dijo...

Hola Polo, que sucede que no actualizas tú blog, aún estoy esperando la invitación para jugar ese partido que tanto deseas. Aún estas en Tucumán?

Orlando Romano dijo...

Hola Rubén querido. Te cuento que sí, aún sigo en Tucumán, pero ocurre que tengo un congreso en Rosario en pocos días, eso y la preparación de unos libros me han tenido liado. Espero vernos pronto para jugar al fútbol. Te mando un fuerte abrazo.