viernes, 19 de noviembre de 2010

POR QUÉ ESCRIBO



Semanas atrás me telefoneó una periodista de cierta revista literaria. Comentó que le habían encargado contactarse con un grupo de escritores para preguntarles acerca de cómo había nacido su oficio. Estaba muy entusiasmada porque, según me contó, las respuestas que venía obteniendo eran muy "coloridas" y poéticas, con mucho de "magia". Si bien el tema no me parecía (qué descubrimiento) nada original, acepté participar con mucho gusto. Entonces le dije mi verdad a la muchacha (parecía jovencita). "Mira, hace muchos años atrás yo me hospedaba en un hotel muy pobre de Buenos Aires. Estaba completamente solo, pasaba hambre y tenía frío. Entonces empecé a escribir historias, porque fue lo único que me impidió quitar el dedo del gatillo". Mi respuesta, para nada poética, no se publicó en la revista. Pienso que algunas personas deberían, de vez en cuando, darse una vuelta por el mundo real, aceptarlo, aunque no siempre sea tan mágico.

11 comentarios:

Jesus Esnaola dijo...

Fíjate, a mí me pasó casi lo contrario:
Durante años, asocié de tal forma la escritura a la desesperación que dejé de escribir para volver a vivir. Con los años, aunque un poco tarde, encontré el equilibrio.

Me imagino la cara que se le quedó a la pobre periodista, convencida como estaba de lo hermoso que debe de ser escribir.

Gran abrazo, Orlando.

Fak dijo...

Interesante respuesta, mucho más original que las convencionales. Ahora estoy leyendo "El libro de la risa y el olvido" de Milan Kundera, allí el autor dice "escribimos libros porque nuestros hijos no se interesan por nosotros. Nos dirigimos a un mundo anónimo porque nuestra mujer se tapa los oídos cuando le hablamos." También dice que es una de las formas de escapar de la atomización, pero que luego como la grafomanía-la manía de escribir libros- se extiende y todos queremos ser escuchados pero no escuchar, se torna realmente en un problema. Lo relaciono a lo que dice Alejandro Dolina, él opina que hay demasiados libros y cada vez menos lectores.
Un saludo, tengo el gusto de haberte leído en el libro "4 voces de la microficción argentina 1", selección de Raúl Brasca. El que lleva el título de "Guerra total" me fascinó.

Orlando Romano dijo...

jesús querido, al igual que tú, con el tiempo, fui enontrando mi equilibrio, ya que escribir no siempre es una fiesta. Hoy, afortunadamente, sólo me da satisfacciones y lo hago con mucha alegría. Como dijo alguien "escribo para la luz", para sentirme completo, para sumar felicidad a mi vida. Gran abrazo.

Orlando Romano dijo...

Querido Fak, para nada errado Milan kundera. Escribimos para ser escuchados, para no pasar desapercibidos por este mundo, para gritar a los cuatro vientos "Estoy vivo", "estoy aquí", y dejar un testimonio de nuestro paso. Me alegra que te haya gustado el micro "Guerra total". Es, modestia aparte, al que más cariño le tengo. Ojalá pudiese escribir más cuentitos como ese, cosa que dudo, pero confiemos en la suerte je. Gran abrazo, amigo mío.

moderato_Dos_josef dijo...

Creo que tu respuesta se parece mucho a la mía. yo empecé aescribir cuando me rompí una pierna tras una depresión por soledad...
UN abrazo.
el filandón estuvo genial.

Orlando Romano dijo...

Querido Josef, así ocurre muchas veces en la vida de los artistas, se rompen y se quiebran cosas para que nazcan otras nuevas y mejores. Gran abrazo y lo mejor para vos en estas fiestas. Con mi amistad.

isabel dijo...

asi es.... siempre hay escepciones

Anita Dinamita dijo...

Pues a mi me parece que la respuesta mejoraba el artículo o lo que quiera que ella escribía, porque precisamente lo llenaba de contenido. Da lástima no solo la literatura sino el periodismo.
Mientras, vayamos hacia la luz :)
Un abrazo

Antonio dijo...

Querido Orlando... Me parece que los que comenzamos a escribir porque teníamos el dedo en el gatillo y nos cagábamos de miedo, somos más de los que la gente imagina. Si bien es cierto yo no vivía en Buenos Aires sino en el infierno (real y metafórico de Santiago del Estero), leo tu entrada y siento que es como en las "Vidas paralelas" de Plutarco. Un abrazo sincero.

Grocdefoc dijo...

Me dio por pensar que la reacción de la periodista o de la dirección de la revista para no publicar su respuesta, quizás sean fruto de una tendencia infantilista que va en aumento y que se puede percibir en diferentes ambientes sociales. M. Pilar Martínez

Contre Courant dijo...

Este blog fue creado y revive en cada momento de soledad y miedo al un futuro que siento se escapa de mis manos.