lunes, 16 de marzo de 2009

LOS CONSEJOS DE LA ABUELA



¿Cómo evitar las penas de amor...? Pues conociendo bien sus razones: no estar con la persona amada, estar con la persona amada.

12 comentarios:

ludmila dominguez dijo...

La ambigüedad más rara del corazón humano!El absurdo del amor..
Tan breve relato deja pensando mucho.
Un saludo Orlando!
Ludmila

Nana Rodríguez dijo...

Me encantan tus minificciones, Orlando, como diría la canción. "ni contigo ni sin ti, tienen mis males remedio".
Nana Rodríguez
Colombia

Orlando Romano dijo...

Hola Ludmi!!! Nos vemos mañana para hablar de las ilustraciones!!!... Nana, muy lindo lo que me decís, me alegra que te gusten mis historias. Y sí, parecería que el único remedio es no amar, pero qué aburrido sería todo, no? Saludos.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Teniendo en cuenta -estoy de acuerdo- que esas son las razones de las penas del amor, ¡qué difícil evitarlas!
Tal vez la única manera cierta es no enamorarse. Pero, ay, qué triste, qué pena da...

petitapetitesa dijo...

Siempre paso por tu casa y no digo nada, por no repetirme, porque siempre diría lo mismo, me quedo con ganas de más.

Un beso

lauranicastro.blogspot.com dijo...

Creo que tu abuela estaba hablando de tener DOS amores (al mismo tiempo, por supuesto, no sucesivos). Pero como era una señora seria ...

DoctorMente dijo...

Me ha gustado la anterior fotografía de la anterior entrada.

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Leí su primer "micro", en el Diario El Liberal ( Santiago del Estero). Encontré, finalmente, su blog... lo recorrí animosamente y luego di un per saltum : me estacione en "Consejos para escritores"..... Aún no logro despertar.....Sus micro son exquisitos. Atte. Fabiana

Orlando Romano dijo...

Bienvenida, Fabiana. Muchos abrazos

siempreconhistorias dijo...

Ah, el conocimiento. Extraordinaria aplicación de eso que tan bien sabemos. Me encantó.
Un abrazo

Orlando Romano dijo...

El conocimiento es esencial en el terreno de los afectos, siempre con historias. Ya sabemos que no se puede amar aquello que no se conoce. Abrazos

Mariángeles dijo...

Haberlo sabido antes, Orlando...en fin, eso no quita lo hermosamente expresado que está. Siempre me es placentero leerte, un beso grande, Mariángeles