viernes, 19 de noviembre de 2010

POR QUÉ ESCRIBO



Semanas atrás me telefoneó una periodista de cierta revista literaria. Comentó que le habían encargado contactarse con un grupo de escritores para preguntarles acerca de cómo había nacido su oficio. Estaba muy entusiasmada porque, según me contó, las respuestas que venía obteniendo eran muy "coloridas" y poéticas, con mucho de "magia". Si bien el tema no me parecía (qué descubrimiento) nada original, acepté participar con mucho gusto. Entonces le dije mi verdad a la muchacha (parecía jovencita). "Mira, hace muchos años atrás yo me hospedaba en un hotel muy pobre de Buenos Aires. Estaba completamente solo, pasaba hambre y tenía frío. Entonces empecé a escribir historias, porque fue lo único que me impidió quitar el dedo del gatillo". Mi respuesta, para nada poética, no se publicó en la revista. Pienso que algunas personas deberían, de vez en cuando, darse una vuelta por el mundo real, aceptarlo, aunque no siempre sea tan mágico.

viernes, 12 de noviembre de 2010

MICRO-DESAHOGO



La sabiduría popular aconseja, sabiamente, que para hacer una carrera destacada (en cualquier campo) es conveniente acercarse a una persona de renombre (en la materia que nos concierne), alguien a cuya sombra poder crecer, desarrollarse y, tarde o temprano, sobresalir. Esta persona nos aconsejará, hará que nuestro camino hacia el éxito sea más breve (como un microrrelato), nos proporcionará contactos por demás interesantes y, en el mejor de los casos, nos abrirá puertas que, sin su apoyo, nos resultaría imposible de abrir. Y así sucede que el aspirante al estrellato pasa a ser, de la noche a la mañana, una especie de discípulo. Pero lo que no debe olvidar el discípulo es aprenderse de memoria los grandes logros de su maestro (con fechas precisas), sus grandes obras, sus éxitos... ¿Para qué? Pues, hombre, para palmearle la espalda al maestro y recordárselo permanentemente, para que no quede ninguna duda de que lo idolatramos. Llegado este punto, las invitaciones a ciertas reuniones, copetines y presentaciones de libros estarán garantizadas casi de por vida. Estrecharemos las manos de personas notables que, de otra manera, nos hubiesen ignorado por completo. Eso, sí, siempre hay que tener una frase inteligente, alguna fina humorada para lanzar en algún momento oportuno, algún que otro halago... Cuesta creerlo, pero un gesto así nos convierte en personas interesantes y queribles en cuestión de segundos, y eso facilitaría en mucho nuestra veloz carrera hacia el éxito... A esta altura yo me pregunto: ¿Está mal proceder así? Me respondo que quizás no. No, cuando la admiración hacia el maestro es sincera, cuando apreciamos y valoramos lo que hace, cuando sentimos que nuestra alma (si acaso la tenemos) está hermanada con la de él. Tampoco es cuestión de andar por la vida comportándonos como hipócritas. Porque la hipocrecía, tarde o temprano, muestra sus hilachas. Muestra sus hilachas, sobre todo, cuando el maestro ya no está, cuando nuestro comportamiento, frente a su ausencia, no se condice con todo el circo de halabanzas que habíamos montado a su alrededor. Pero lo peor de todo, para quien así se comporta, es caer en la cuenta de que el maestro no era ajeno a la falsedad del discípulo. Se daba cuenta, y sin embargo le seguía brindando lo mejor de él. David querido, vos sabías mucho, y ahora estás en un sitio donde lo sabés todo. Aquí concluye mi texto, nacido quizás de la bronca. Yo sé que vos los perdonas. Hasta siempre.

jueves, 3 de diciembre de 2009

CONFESIONES



Siempre sentí que me amabas... Pero nunca que me necesitaras.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

CANSANCIO DEL AYER Y DEL MAÑANA



Nunca encontré la felicidad... Traicioné a la niña que fui.

viernes, 21 de agosto de 2009

UNO MISMO



Nadie fue tan feliz como ella en su soledad. Tenía una imaginación encendida y las manos suaves.

domingo, 26 de julio de 2009

AQUELLA GITANA




Aquí mi tardía dedicatoria para aquella joven gitana que, en un bar de Madrid, me dijo que allí escribiría mi mejor libro, y que sería muy feliz, aunque tal vez no lo merecía (esto último lo dijo tras la tercera caña)

domingo, 12 de abril de 2009

LA SABIDURÍA DE LA ABUELA



Las buenas personas se dividen en tres clases:
Las que aman con todas sus fuerzas, las que alguna vez amaron con todas sus fuerzas, y las que sienten el gran vacío de nunca haber amado con todas sus fuerzas.

lunes, 16 de marzo de 2009

LOS CONSEJOS DE LA ABUELA



¿Cómo evitar las penas de amor...? Pues conociendo bien sus razones: no estar con la persona amada, estar con la persona amada.

martes, 10 de febrero de 2009

DEL DICCIONARIO DE MI ABUELA



AMOR: Juego incomprensible donde una persona adora la forma de ser de otra a la que trata por todos los medios de cambiar.

SEDUCCIÓN: Suma de las partes de una mujer actuando de una manera tal que ningún ser sobre la tierra es capaz de resistir.

lunes, 22 de diciembre de 2008

CEGUERA DE AMOR



-Seré honesta contigo... ese muchacho que tanto te gusta, al parecer está un poco loco.
-¿Por qué dices eso?
-Ve cosas que no existen...
-Mejor... O nunca se enamoraría de mí ni de nadie en esta vida.

jueves, 11 de diciembre de 2008

GUERRA TOTAL



Mutilaban a las mujeres más hermosas de sus enemigos para que no les aventajasen en el arte de la poesía.

FANTASMAS



Dos fantasmas charlaban en la sala principal de un museo londinense (el lugar estaba repleto de personas). Uno de ellos aseguró, alarmado, que de tanto en tanto oía ruidos extraños.
-Borra esa idea. Nadie jamás logró ver a un hombre.

sábado, 30 de agosto de 2008

VIRGENES BESTIALES



Las monjas miraban con tanta atención al joven plomero, que para cuando éste terminó de destapar las cañerías unas eran menos vírgenes que otras.

jueves, 29 de mayo de 2008

AMOR POR LOS MICROS



Desde muy pequeño amé los libros. Leí mucho y de todo. Encontré la felicidad en novelas, cuentos, poemas, ensayos... Poco a poco la literatura se fue convirtiendo en mi Dios.
Cuando, como una revelación, descubrí que no quería hacer otra cosa en la vida mas que leer y escribir, me pregunté en qué dirección debía apuntar mis mayores esfuerzos.
En Toledo hay un viejo bibliotecario al que siempre voy a visitar para escucharle decir: "Todas las grandes obras tienen un sedimento de eternidad, pero de un microrrelato es el Reino".

martes, 22 de abril de 2008

1º ENCUENTRO NACIONAL DE MICROFICCION, BUENOS AIRES, 2006


De pie: Fernando Valls, Marcial Fernández, Fabián Vique, Gemma Pellicer, Graciela Chaar, Raúl Brasca, Sandra Bianchi, Lauro Zavala y Eugenio Mandrini. En cuclillas: yo

sábado, 23 de febrero de 2008

ESTOS SON MIS LIBROS




CÁPSULAS MÍNIMAS (Buenos Aires, 2008) Relatos Hiperbreves. Macedonia Ediciones. Con comentarios de Raúl Brasca (Escritor-crítico), Ana María Shua (escritora) y Francisca Noguerol Jiménez (Universidad de Salamanca)




Perro-diablo (2007) Novela. Editorial Progreso, Colección Piel de Gallina. Distrito Federal, México. Ilustraciones de Anna Fontanalls









Escritores preferidos de nuestros escritores (2007)
Cincuenta testimonios de los más destacados escritores argentinos acerca de sus autores preferidos. Ediciones Desde la Gente, Buenos Aires, Argentina.




Cuentos de un minuto (1999) Microrrelatos. Centro Argentino para el desarrollo y Difusión de Autores Noveles. Buenos Aires, Argentina. Primer premio de Narrativa Novel 1998.




Consejos para escritores



Como llevo 35 largos años vinculado al género de la brevedad (nací hace 35 años en un parto muy prematuro) ofreceré 13 consejos para los que se inician en el arte de escribir microrrelatos.

1- Imagina que tu historia, mientras es leída, aferra al lector por la garganta. Lo que significa que si la historia es innecesariamente larga, el lector muere por asfixia.
2- Acción, acción, acción. Sólo los genios conciben micros eficaces empleando la inmovilidad. Si no eres un escritor de genio, y no puedes resistirte a la inmovilidad, dedícate a la poesía, la pintura o la fotografía; o a construir edificios, que es más rentable.
3- No ames la brevedad como a tu novio/a. Amala mucho más. O corres el riesgo de dejar de amarla.
4- El título es tan importante como el micro. A veces más.
5- Nunca te propongas escribir un microrrelato que complazca a todo el mundo. Tu meta será complacer a unas poquísimas personas: a Francisca Noguerol, a Lauro Zavala, a Fernando Valls, José Díaz, Clara Obligado, Laura Pollastri, David Lagmanovich, Edmundo Valadés, Juan Armando Epple, Violeta Rojo, María Tena, Guillermo Samperio, Dolores Koch, Antonio Fernández Ferrer, a Miguel Gomes.
6- Debes leer, de rodillas, a Shua, a Brasca, a Valenzuela, Torri, Arreola, Emán, Marco Denevi, Pía Barros, Pérez Estrada, Gómez de la Serna, Anderson Imbert, Luis Mateo Diez, Virginia Vidal, a Monterroso.
7- Cuando, vanidoso, sientas que tus creaciones han alcanzado una cima inalcanzable para otros, lee a los autores citados en el punto anterior. Un microrrelatista debe tener los pies sobre la tierra. Respeta al maestro, y aprende.
8- Si algún periodista te formulase la original pregunta: "¿Qué libro se llevaría usted a una isla desierta?", responderás con orgullo y aplomo: Antología de cuentos breves y extraordinarios, de Borges y Bioy Casares. Alguien que sienta verdadero aprecio por su formación literaria no haría otra cosa.
9- De ninguna manera leerás los microrrelatos de Max Aub.
10- El microrrelato es enemigo de la repetición superflua, que (salvo brillantes excepciones) frena la historia, quitándole agilidad. Como si ahora yo dijera: no leas los micros de Max Aub.
11- Este consejo se lo debo a Bioy Casares: "Joven, al carajo con el suspenso".
12- Cortar, reducir, abreviar, sintetizar. Máximas fundamentales del microrrelato. De ahí que estos 13 consejos queden en 12.


(Nota final: el lector bien avisado entenderá que hay que leer a Max Aub, sobre todo sus Crímenes ejemplares)

domingo, 9 de diciembre de 2007

BIOGRAFIA

Orlando Romano nació en Tucumán, Argentina, el 27 de mayo de 1972. Periodista y escritor, colabora de forma habitual en el prestigioso diario La Nación de Buenos Aires y en diversas publicaciones sobre arte, cine y literatura. Reside alternativamente en Madrid y Buenos Aires.
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